Lo que me conquistó fue que no intentaba ser discreta. El estampado de leopardo, los tonos beige, los botones y los volantes tienen una personalidad increíble. Es una de esas prendas que cambian por completo unos vaqueros y una camiseta sencilla, sin necesidad de comprar un conjunto entero. Antes: elegía la ropa pensando únicamente en ir bien vestida. Ahora: disfruto creando combinaciones, mezclando prendas básicas con algo que realmente destaque y sintiendo que mi estilo vuelve a tener personalidad.
