Podíamos guardarlo en un cajón. Decidimos seguir.`
Cuando la perdimos, nos quedó un sueño a medias: una tienda de ropa para mujeres como ella. Mujeres que lo sacan todo adelante y merecen vestirse bien sin complicarse la vida.No fue fácil. Hubo días difíciles y noches de incertidumbre. Pero cada pedido que preparábamos nos la acercaba un poco más. Por eso la tienda lleva su nombre.Cada éxito se lo dedicamos a ella. Y a vosotras, que habéis hecho este camino con nosotras.Con cariño, las hijas de Zelia.